Hoy, 24 de enero, se celebra el Día Internacional de la Educación. Una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para concienciar y celebrar el papel que la educación desempeña en la paz y el desarrollo.

El presente propósito coincide con uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para alcanzar hasta el año 2030, concretamente el ODS 4.

ODS 4: EDUCACIÓN DE CALIDAD

El objetivo que persigue este capítulo de la Agenda 2030 es garantizar una educación inclusiva y equitativa calidad así como, promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos y todas.

Aunque la mayoría de habitantes del mundo tienen acceso a la educación, esta educación debe ser de calidad. Sin una educación de calidad, equitativa, inclusiva y con oportunidades de aprendizaje para todos, los países no conseguirán romper el ciclo de pobreza en que se encuentran millones de personas de todas las edades. De ahí, la importancia de visibilizar un objetivo como este, la educación también contribuye a reducir las desigualdades y en acercarse a la igualdad de género. Una educación de calidad es fundamental para promover la tolerancia entre las personas y la creación de sociedades más pacificas.

La educación en cifras: la matriculación en enseñanza primaria de los países en desarrollo ha alcanzado el 91%, pero 57 millones de niños en edad de escolarización primaria siguen sin asistir a la escuela. Más de la mitad de los niños y niñas que no están matriculados en la escuela viven en el África Subsahariana. Aun así, según el Instituto de Estadística de la UNESCO, entre el año 2000 y 2012, el porcentaje de niños en edad de asistir a la escuela primaria y que no están escolarizados ha disminuido del 40% en el 22% en el África Subsahariana y del 20% en el 6% en Asia Meridional. Se estima que el 50% de los niños y niñas que no asisten a la escuela primaria viven en zonas afectadas por conflictos. 617 millones de jóvenes en todo el mundo, no disponen de los conocimientos básicos en aritmética y de un nivel mínimo de alfabetitzación.

A pesar de todo, las mujeres y las niñas constituyen uno de los grupos que tienen más dificultades a la hora de acceder a la educación. Aproximadamente un tercio de los países de las regiones en desarrollo no han logrado la paridad entre los géneros en términos de enseñanza primaria. Especialmente en el África Subsahariana, Asia Occidental y Oceanía, las niñas siguen teniendo dificultades para matricularse, tanto en la escuela primaria como en la secundaria. Estas mismas dificultades que se les presentan a niñas y mujeres se traducen en complicaciones y falta de capacitación en el momento de acceder al mercado laboral.

Se debe asegurar el acceso a una educación de calidad a todas las personas, especialmente los grupos vulnerables, en todos los niveles de enseñanza, incluyendo el universitario y la formación profesional. Para lograrlo, es necesario disponer de personal docente cualificado, instalaciones educativas adecuadas e inclusivas y cooperación internacional.

El cumplimiento de otros ODS dependen en gran medida de este capítulo de la Agenda 2030, ya que con la educación es posible salir de la pobreza, promover estilos de vida saludables, fomentar los derechos humanos, la igualdad de género y la paz, entre otros. En definitiva, tener unos niveles de vida dignos y alcanzar el desarrollo sostenible para el 2030.